

Colombia ha sido suspendida de manera oficial del Grupo Egmont, una red global de unidades de inteligencia financiera, tras la filtración del software Pegasus por parte del presidente Gustavo Petro. La decisión, que se había anticipado de forma provisional, se hizo definitiva tras la consulta de los 177 países miembros. Este hecho coloca a Colombia en una posición crítica, quedando aislada de la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico, el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.
El Grupo Egmont señaló que la suspensión obedece a la «publicación desautorizada de un documento prohibido» por parte de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) de Colombia, bajo la presidencia de Gustavo Petro. Esta acción afectará la capacidad del país para acceder al canal cerrado del grupo, un mecanismo fundamental para el intercambio de información sensible relacionada con transacciones financieras ilícitas a nivel global.
Esta medida tiene profundas implicaciones para Colombia, un país que enfrenta el accionar de grupos armados transnacionales como el ELN y el narcotráfico, que tienen ramificaciones en varios países, incluidos Venezuela. La suspensión afecta años de trabajo en la construcción de una imagen de transparencia y cooperación ante las agencias internacionales, debilitando la capacidad del país para detectar y combatir movimientos financieros relacionados con el crimen organizado.
Hasta ahora, ningún país miembro del Grupo Egmont votó a favor de Colombia en esta decisión, lo que agrava el aislamiento internacional del país en esta área crucial de la lucha contra el crimen financiero.
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