

Gran preocupación ha generado en Bucaramanga la reciente liberación de Óscar Camargo Ríos, alias ‘Pichi’, un peligroso narcotraficante considerado el ‘Pablo Escobar bumangués’, quien fue dejado en libertad bajo la polémica figura de ‘gestor de paz’ promovida por el Gobierno de Gustavo Petro. Este mecanismo ha suscitado intensas críticas debido al historial delictivo de Camargo Ríos y su rol en el control del microtráfico en la ciudad.
El abogado defensor de derechos humanos, William Cristancho Duarte, confirmó al diario Vanguardia que la Fiscalía Especializada de Bucaramanga decidió suspender la audiencia y la condena de alias ‘Pichi’, quien ahora tendrá el compromiso de «dejar de delinquir» y no regresar a Bucaramanga, ciudad en la que estableció su red criminal.
No obstante, esta medida ha generado confusión y preocupación entre las autoridades locales, ya que en las últimas semanas se ha reportado un aumento en los homicidios en la ciudad, especialmente en el barrio San Rafael, zona que alias ‘Pichi’ utilizaba como base de operaciones para su imperio del microtráfico. A pesar de los operativos de seguridad intensificados en el área, el clima de inseguridad sigue en aumento.
El prontuario de alias ‘Pichi’ incluye homicidio agravado, tortura, desaparición forzada, concierto para delinquir, tráfico de estupefacientes y porte ilegal de armas, delitos que lo convirtieron en uno de los criminales más peligrosos de la capital santandereana durante los últimos 20 años.
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