

El excapo de la mafia Fabio Ochoa Vásquez, antiguo miembro del Cartel de Medellín, llegó este lunes a Colombia tras ser deportado desde Estados Unidos, donde cumplió más de 20 años de condena por delitos relacionados con el narcotráfico. Ochoa, de 67 años, aterrizó en Bogotá en un vuelo exclusivo para deportados y fue recibido por su familia, entre ellos una de sus hijas, a quien no veía desde hace años.
En sus primeras declaraciones, Ochoa habló sobre la política de «paz total» del presidente Gustavo Petro, indicando que no ha considerado sumarse a esta iniciativa gubernamental. «No he pensado en eso. Yo soy un tipo de paz, pero no he pensado en eso», afirmó.
Sobre los hechos que lo llevaron a prisión, Ochoa reiteró su inocencia y calificó las acusaciones en su contra como un montaje: «No hice nada, por este caso no soy culpable, me lo montaron. Yo en el pasado me sometí a la justicia y confesé mis delitos. Un engaño creado».
Fabio Ochoa fue extraditado en 2001 tras ser acusado de enviar hasta 30 toneladas de drogas a Estados Unidos, además de estar vinculado al asesinato de Barry Seal, piloto e informante de la DEA. En prisión, se dedicó a estudiar y desarrolló un dispositivo para generar energías limpias, lo que le permitió obtener una reducción del 15% en su condena por buen comportamiento.
Ochoa señaló que planea disfrutar de su libertad junto a su familia en Medellín, dejando atrás su pasado en uno de los carteles más emblemáticos del narcotráfico en la historia de Colombia.
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