

Carlos Paz, propietario de la emblemática Carpa La 66, calificó como «arbitraria» la decisión de la Alcaldía de Cali de suspender la operación del establecimiento, ubicado en una zona residencial del sur de la ciudad. La medida se toma en pleno desarrollo de la Feria de Cali, lo que, según Paz, genera significativas implicaciones para los visitantes y turistas que adquirieron boletas para los conciertos programados.
El empresario afirmó que ya presentó un recurso de reposición y apelación ante la justicia, fundamentando su disposición de mantener abierta la Carpa La 66. «Vamos a abrir porque tenemos todo para poderlo hacer», señaló, al tiempo que reiteró que no pretende actuar al margen de la ley.
Paz hizo un llamado al alcalde Alejandro Eder para establecer un diálogo que permita reconsiderar la medida sin afectar a los asistentes. «La decisión está en manos del alcalde, si atropella en el marco de la Feria a nuestros invitados y turistas o si nos deja trabajar y en enero revisamos lo que haya que revisar», subrayó.
Asimismo, reconoció que la Alcaldía, como máxima autoridad, tiene la capacidad de cerrar el lugar, pero insistió en que dicha acción sería injustificada en este contexto.
La situación genera expectativa entre los organizadores, asistentes y autoridades locales, en una Feria de Cali que, tradicionalmente, depende en gran parte de espacios como la Carpa La 66 para ofrecer espectáculos culturales y musicales.
Todos los derechos reservados El opinometro del valle