

Un nuevo escándalo sacude al Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) en el Valle del Cauca. Desde el Centro Agropecuario de Buga, el sindicato de trabajadores ha lanzado una grave denuncia por presunto clientelismo político en los procesos de contratación de instructores, señalando directamente a los congresistas Duvalier Sánchez y Ariel Ávila como presuntos beneficiarios de una red de favores y acomodos burocráticos.
Según el sindicato, el Banco Nacional de Instructores (BANIN) —herramienta diseñada para garantizar procesos de selección basados en el mérito y la idoneidad profesional— estaría siendo manipulado para incluir perfiles “a la medida”, favoreciendo aliados políticos y excluyendo instructores con experiencia y trayectoria comprobada.
Los representantes sindicales afirman que el centro educativo se ha convertido en “el contratadero” y “caja menor” de los congresistas, y denuncian además:
“El SENA no puede ser botín político. La educación técnica de este país no puede depender de cuotas partidistas ni favores personales”, expresó uno de los voceros del sindicato en rueda de prensa.
Los denunciantes exigen la intervención de la Procuraduría y de los órganos de control para investigar y sancionar cualquier práctica que afecte la transparencia de la institución y el derecho al trabajo digno de los instructores.
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