

Cinco días después del atentado que conmocionó al país, el precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay continúa en estado crítico, pero con señales alentadoras. Según el más reciente parte médico de la Fundación Santa Fe de Bogotá, donde permanece internado, “existen indicios de mejoría neurológica dada por una disminución en el edema cerebral”.
La noticia fue recibida con esperanza por sus familiares, amigos, colegas y hasta detractores, quienes han seguido minuto a minuto su evolución. A pesar del oscuro panorama inicial, esta leve mejoría abre una ventana de optimismo para la recuperación del senador del Centro Democrático, quien permanece bajo sedación y soporte ventilatorio.
El neurocirujano Harold Úsuga, uno de los especialistas que atiende a Uribe Turbay, explicó que el objetivo de la intervención quirúrgica era evitar la muerte del paciente, lo cual, por ahora, se ha logrado. “El manejo ha sido adecuado. Se ha mantenido la estabilidad hemodinámica y se ha logrado disminuir el edema cerebral”, aseguró.
Úsuga aclaró que aún no hay un tiempo definido para reducir la sedación y evaluar con mayor claridad las secuelas neurológicas que podrían quedar. No obstante, se mostró moderadamente optimista: “Por la localización del trauma, es probable que haya afectación motora o del lenguaje, pero la juventud del paciente y la trayectoria no profunda del proyectil favorecen un mejor pronóstico”.
Mientras tanto, los copartidarios de Uribe Turbay convocaron una marcha del silencio para el próximo sábado, con el fin de exigir justicia, rechazar la violencia política y promover la unidad nacional.
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