

El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, elevó el tono contra el presidente venezolano Nicolás Maduro, a quien señaló como “fugitivo de la justicia estadounidense” por cargos de narcotráfico. El pronunciamiento se produjo durante su visita oficial a Ecuador, en medio de un contexto de creciente tensión militar en el Caribe.
Rubio defendió la operación en la que fuerzas de Estados Unidos destruyeron una lancha que, según Washington, transportaba drogas desde Venezuela y era operada por el grupo criminal Tren de Aragua. El ataque, que dejó 11 muertos, fue calificado por el gobierno de Nicolás Maduro como una “ejecución extrajudicial” y denunciado como un “montaje con inteligencia artificial”.
En Quito, el funcionario estadounidense anunció que su país designa como organizaciones terroristas a las bandas Los Lobos y Los Choneros, los principales grupos criminales de Ecuador. En paralelo, confirmó que Washington entregará 20 millones de dólares en ayuda para seguridad, incluidos seis millones en drones, para respaldar la lucha del presidente Daniel Noboa contra el crimen organizado.
Rubio aseguró que el objetivo es consolidar en Ecuador una estrategia similar a la que aplica el presidente salvadoreño Nayib Bukele en su guerra contra las pandillas. “En Venezuela están involucrados en el tráfico de drogas. Maduro es un líder del narco. En Ecuador, en cambio, cooperan, por eso no serán necesarias operaciones militares como la del Caribe”, señaló.
La cooperación entre Noboa y Trump ha reforzado los lazos bilaterales: Ecuador restableció la extradición de ciudadanos hacia Estados Unidos y recibe apoyo logístico y de inteligencia. La alianza se da en un país golpeado por la violencia criminal, con 39 homicidios por cada 100.000 habitantes, lo que lo convierte en el más peligroso de América Latina según Insight Crime.
La ofensiva estadounidense en la región intensifica las tensiones con Venezuela, que acusa a Washington de buscar un cambio de régimen y de justificar con acciones militares un nuevo capítulo de confrontación política.
Todos los derechos reservados El opinometro del valle