

La decisión del Departamento de Estado de Estados Unidos de revocar la visa del presidente Gustavo Petro sigue generando repercusiones en Colombia.
Este lunes, la ministra de Relaciones Exteriores, Rosa Villavicencio, anunció que renuncia irrevocablemente a su visado como gesto de solidaridad con el mandatario. “Es un acto de dignidad frente a la inaceptable decisión de revocar el visado al Presidente de Colombia. Nuestra soberanía no se arrodilla. Colombia se respeta”, declaró.
En la misma línea, el ministro del Interior, Armando Benedetti, pidió a todos los miembros del gabinete hacer lo mismo: “Debería haber solidaridad por parte de todo el gabinete y de los funcionarios del Gobierno Nacional que estén comprometidos con el presidente ante esa injusta quitada de visa”.
Benedetti también advirtió que podrían evaluarse medidas de retaliación, como la expulsión del encargado de negocios de EE. UU. en Bogotá, John McNamara.
La decisión de Washington se tomó luego de que Petro, en una manifestación en Nueva York durante la Asamblea General de la ONU, instara a soldados estadounidenses a desobedecer órdenes relacionadas con la guerra en Gaza. Para las autoridades estadounidenses, estas declaraciones fueron “imprudentes e incendiarias”.
El hecho ha tensado aún más la relación bilateral, en un contexto en el que Colombia insiste en que la medida busca castigar la postura del presidente a favor de Palestina.
Por ahora, la Cancillería colombiana ha insistido en que no aceptará condicionamientos a la soberanía nacional, mientras Petro sigue en el centro de la polémica internacional.
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