

El club enfrenta una crisis sin precedentes que combina sanciones, renuncias y protestas.
El Ministerio del Trabajo confirmó este jueves 30 de octubre la medida cautelar de suspensión de labores contra el Deportivo Pereira por “graves y reiterados incumplimientos a la legislación laboral”, especialmente por los retrasos y la falta de pagos a jugadores y empleados.
El ministro Antonio Sanguino explicó que la medida se aplicó como prevención “hasta que se verifique y certifique el pago de salarios y seguridad social que se les adeuda”.
La decisión surge tras una queja recibida en julio, que alertó sobre irregularidades laborales como demoras en el pago de primas, salarios y recargos festivos.
El Ministerio, a través de su Dirección Territorial en Pereira, realizó una inspección al club donde se constató la mora en los pagos.
Sanguino enfatizó que, durante la suspensión, “debe mantenerse el vínculo laboral de la totalidad de trabajadores y garantizar el pago íntegro de sus salarios”.
Además, el club enfrenta un proceso sancionatorio del Ministerio del Deporte por los mismos incumplimientos.
La situación generó indignación entre los hinchas, quienes realizaron protestas en Pereira y Dosquebradas, con pancartas y mensajes intimidantes dirigidos a los directivos, en especial al presidente del club, Álvaro López Bedoya.
Paralelamente, varios miembros del plantel profesional presentaron su renuncia, incluyendo al técnico Rafael Dudamel, cuyo contrato iba hasta diciembre de 2026.
Medios locales informaron que también se apartaron del equipo los jugadores Yuber Quiñónez y Samy Merheg, aunque el club no ha emitido un pronunciamiento oficial.
El Deportivo Pereira, campeón del fútbol colombiano en 2022 y protagonista en la Copa Libertadores 2023, vive hoy uno de los momentos más delicados de su historia reciente.
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