

La Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia dio su visto bueno este miércoles, 12 de noviembre de 2025, a la extradición de Andrés Felipe Marín Silva, alias “Pipe Tuluá”, requerido por la justicia de Estados Unidos por delitos de narcotráfico, homicidio y extorsión.
Según el fallo del alto tribunal, la solicitud de extradición “cumple con los requisitos formales y materiales establecidos por la legislación colombiana y los tratados internacionales”.
Con esta decisión, solo falta la firma del presidente Gustavo Petro para hacer efectiva la entrega del señalado cabecilla al país norteamericano.
Durante la revisión del caso, la defensa de Marín Silva argumentó que el procesado “hacía parte de una mesa de diálogo o proceso de paz”, lo cual —a su juicio— debía impedir su extradición.
Sin embargo, el magistrado ponente Gerson Chaverra desestimó esa tesis y aclaró que tal circunstancia no representa ningún impedimento legal:
“El hecho de que supuestamente Marín Silva esté siendo parte de una mesa de paz no guarda relación con la garantía de no extradición prevista para los exintegrantes de las FARC-EP, ni constituye una excepción adicional a la entrega”.
La Corte condicionó la entrega a que Estados Unidos garantice todos los derechos procesales y humanos del extraditado:
Alias Pipe Tuluá es considerado uno de los principales líderes de la organización “La Inmaculada”, con presencia en el Valle del Cauca, Cauca, Risaralda y Antioquia.
La banda es señalada de múltiples homicidios, tráfico de estupefacientes, extorsión y control territorial mediante alianzas con estructuras de disidencias de las FARC.
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