

La presencia de la primera dama de Colombia, Verónica Alcocer, en Estocolmo ha despertado una inusual atención mediática en Suecia. El diario Expressen publicó un reportaje en el que afirma que Alcocer ha permanecido en la capital escandinava durante las últimas semanas, mientras se intensifica la coyuntura política en Colombia tras la inclusión del presidente Gustavo Petro, su familia y varios funcionarios en la Lista Clinton de Estados Unidos.
Según el medio, Alcocer llegó a Estocolmo poco después de la sanción emitida por OFAC y pasó de hospedarse en un hotel céntrico a ocupar un apartamento en el corazón de la ciudad. Allí, habría entablado relación con figuras de círculos sociales exclusivos, asistiendo a cenas, eventos privados y clubes como Noppe, frecuentado por empresarios, celebridades y miembros de la familia real sueca.
El reportaje también menciona que la primera dama habría sido vista en compañía de empresarios del sector del lujo y la moda, lo que ha atraído la atención de la prensa local.
La información se publica en paralelo a una negociación clave: la compra de 17 aviones de combate Gripen por parte del Estado colombiano a la empresa Saab, un proceso valorado en más de 16,5 billones de pesos. Algunos medios suecos han expresado inquietud por los tiempos del acuerdo y por la situación política que enfrenta Colombia.
El presidente Gustavo Petro reaccionó desde su cuenta de X, cuestionando el reportaje y defendiendo a su esposa. Aseguró que Alcocer es “una mujer libre” que “no gasta ni un peso del erario”, y señaló que sectores opositores estarían utilizando ataques personales para afectar su gestión.
Petro agregó que su familia ha enfrentado un “daño profundo” y acusó al “uribismo extremo” de promover ataques basados en especulaciones.
La presencia de Alcocer en Estocolmo continúa siendo tema de debate tanto en Suecia como en Colombia, especialmente en un contexto marcado por tensiones diplomáticas, sanciones internacionales y decisiones estratégicas del Gobierno.
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