

El municipio de Briceño, en el Norte de Antioquia, vive una de sus peores crisis humanitarias recientes debido a la presencia simultánea de varias estructuras criminales que se disputan el control de rutas de narcotráfico, corredores estratégicos y economías ilícitas como la minería ilegal.
En su más reciente alerta, la Defensoría del Pueblo documentó la presencia activa del Frente 36 del Estado Mayor de Bloques y Frente (EMBF); las Guerrillas Campesinas Los Cabuyos —grupo emergente creado en 2025—; el Clan del Golfo; y facciones del Nuevo Estado Mayor Central (Nuevo EMC), bajo órdenes del narcotraficante ‘Iván Mordisco’.
Este nuevo actor armado surgió tras la deserción de unos 20 hombres de los frentes 18 y 36. Bajo el mando de alias Ramiro y Primo Gay, los desertores robaron armas, radios y dotación para conformar una milicia urbana.
Su centro de operaciones sería el barrio Divino Niño, donde, según fuentes de inteligencia, patrullan con fusiles y camuflados, cobrando extorsiones a comerciantes y transportadores, incluso a quienes ya pagan al Frente 36.
La ruptura interna entre Ramiro y Primo Gay —antes aliados— fracturó la estructura disidente:
Por ahora, Los Cabuyos buscan una alianza con el grupo de Ramiro, pero esta no se ha consolidado debido a órdenes de Mordisco de no asociarse con grupos independientes.
Los Cabuyos toman su nombre de Ricardo Ayala Orrego, alias Cabuyo, comandante del Frente 36 y figura dominante del cañón de San Pablo durante años. Cabuyo pasó de liderar procesos de reincorporación en 2016 a retomar las armas en 2018, convirtiéndose en uno de los objetivos más perseguidos por las autoridades.
Sobrevivió a diez atentados, incluidos un bombardeo en 2018 y un ataque de francotirador en 2021. Su reputación de “invulnerable” lo convirtió en un mito en la región. Sin embargo, fue abatido el 10 de junio de 2022 en Barbosa, en una operación militar que puso fin a su influencia.
El Frente 36 mantiene combates simultáneos con Los Cabuyos y el Clan del Golfo. Además, la adhesión del Frente 18 al Nuevo EMC podría abrir un nuevo frente de confrontación.
La Defensoría advierte que esta convergencia de actores criminales agrava el riesgo de desplazamientos forzados, confinamientos, homicidios selectivos y extorsiones, afectando tanto la cabecera municipal como las zonas rurales de Briceño.
La situación exige presencia estatal integral para evitar un nuevo deterioro de la seguridad en el Norte de Antioquia.
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