

El presidente del Comité del Premio Nobel de la Paz, Jorgen Watne Frydnes, lanzó un mensaje directo y sin matices al gobernante venezolano Nicolás Maduro durante la ceremonia de entrega del galardón en Oslo, Noruega.
En su discurso, Frydnes pidió al dirigente venezolano aceptar los resultados electorales del año pasado y renunciar a su cargo, como condición para una transición pacífica hacia la democracia:
“Debe aceptar los resultados electorales y renunciar a su cargo. Debe sentar las bases para una transición pacífica hacia la democracia, porque esa es la voluntad del pueblo venezolano. María Corina Machado y la oposición venezolana han encendido una llama que ninguna tortura, ninguna mentira y ningún miedo podrán apagar”.
La intervención se dio en el marco del reconocimiento a María Corina Machado, líder opositora venezolana, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, quien no pudo asistir a la ceremonia. Aun así, su nombre y su rol en la oposición marcaron buena parte del discurso.
Frydnes describió con nombres y casos concretos el funcionamiento de lo que calificó como un “régimen brutal y autoritario” en Venezuela.
Entre los ejemplos, mencionó:
El presidente del Comité citó además informes de Naciones Unidas que documentan detenciones y torturas contra menores de edad, incluidas descargas eléctricas, asfixia con bolsas plásticas, violencia sexual, golpes y condiciones infrahumanas en centros de reclusión.
Frydnes afirmó que estos hechos constituyen crímenes de lesa humanidad y representan la forma como el régimen castiga a quienes se atreven a cuestionar el poder.
En su intervención, el presidente del Comité Nobel describió a Venezuela como un país donde:
Frydnes también denunció el contexto de violencia estructural, trata de personas, prostitución forzada y desaparición de mujeres y niños en medio de la crisis humanitaria.
El presidente del Comité situó el caso venezolano en un marco global, advirtiendo sobre el avance de los regímenes autoritarios en el mundo.
Señaló que el gobierno de Maduro no actúa solo, sino que recibe apoyo de Cuba, Rusia, Irán, China y Hezbolá, mediante suministro de armas, tecnología de vigilancia y respaldo económico, lo que, según él, refuerza la capacidad represiva del régimen.
También cuestionó a sectores internacionales que relativizan la gravedad de la situación venezolana por afinidades ideológicas, y advirtió que negar apoyo a los movimientos democráticos por razones políticas es una “traición moral” a las víctimas del autoritarismo.
Frydnes destacó a María Corina Machado como símbolo de la resistencia civil y democrática en Venezuela, y recordó su papel en la organización ciudadana, la defensa del voto y la denuncia de irregularidades.
Resaltó que, pese a la inhabilitación y los intentos por sacarla del escenario electoral, la oposición logró construir una candidatura unitaria y documentar los resultados de las elecciones, que —según el Comité— reflejan una victoria clara del bloque opositor.
Para el Comité Nobel, la movilización pacífica, la documentación electoral y la presión democrática interna e internacional convierten al movimiento venezolano en un ejemplo contemporáneo de lucha no violenta por la democracia y la paz.
El mensaje final del presidente del Comité fue una combinación de advertencia y exhortación:
“El poder de los líderes autoritarios no es permanente”, concluyó Frydnes, insistiendo en que, cuando se escriba la historia, lo que quedará no serán los nombres de los dictadores, sino los de quienes se atrevieron a resistir.
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