

La UEFA anunció la designación de un inspector de ética y disciplina para investigar los hechos ocurridos durante el partido entre Benfica y Real Madrid por la ida del play-off de la Liga de Campeones, disputado en Lisboa.
El caso involucra a Vinícius Júnior, quien denunció ante el árbitro francés François Letexier haber recibido un insulto racista por parte del jugador argentino Gianluca Prestianni, poco después de marcar el único gol del compromiso.
Tras la denuncia, el árbitro activó el protocolo contra el racismo, interrumpiendo el encuentro durante varios minutos. Sin embargo, no hubo sanción inmediata al no poder comprobarse en ese momento lo ocurrido.
Posteriormente, Kylian Mbappé respaldó a su compañero en rueda de prensa, mientras que Prestianni negó categóricamente haber proferido insultos racistas y aseguró haber sido malinterpretado.
La UEFA indicó que revisará los informes oficiales del partido y las imágenes disponibles antes de tomar una decisión disciplinaria. De confirmarse un acto racista, el reglamento del organismo establece una sanción mínima de diez partidos de suspensión para el jugador declarado culpable.
El incidente vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el racismo en el fútbol europeo y la efectividad del protocolo de tres fases aprobado por la UEFA en 2009 para enfrentar actos discriminatorios en los estadios.
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