

El Gobierno nacional confirmó que, por el momento, no ha activado un llamado de ayuda humanitaria internacional, a pesar de que las emergencias provocadas por las lluvias dejan más de 200.000 damnificados en el país. En el departamento de Córdoba, al menos 68.000 familias permanecen afectadas por inundaciones.
El anuncio se produjo luego de que el Gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, informara que enviaría alimentos, kits de saneamiento de agua y suministros para refugios temporales para beneficiar a 1.400 hogares en Córdoba.
El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, explicó que la ayuda internacional solo se activa por solicitud formal del Gobierno nacional y aseguró que el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres mantiene activa la respuesta con más de 220 toneladas de ayudas despachadas.
“La emergencia no es un espacio de disputa política”, señaló Carrillo, quien también reiteró que cualquier solicitud de cooperación debe tramitarse exclusivamente a través de la Cancillería.
No obstante, días atrás la propia UNGRD había advertido que la magnitud de la recuperación estructural supera las capacidades financieras ordinarias del Gobierno, lo que ha llevado a plantear la necesidad de medidas adicionales como la declaratoria de emergencia económica.
El debate se centra ahora en la capacidad de respuesta interna frente a la magnitud de la crisis y en el papel de la cooperación internacional ante fenómenos meteorológicos atípicos que impactan con mayor frecuencia al país.
Todos los derechos reservados El opinometro del valle