

Un correo fechado el 18 de febrero de 2008, hallado en los dispositivos electrónicos incautados tras la operación militar contra alias Raúl Reyes, volvió al centro del debate público por la mención al hoy candidato presidencial Iván Cepeda.
Según la reconstrucción realizada por La Silla Vacía, el archivo existía antes de la llamada “Operación Estímulo” del DAS, lo que contradice la versión de que el documento habría sido insertado o manipulado por inteligencia estatal.
De acuerdo con los documentos revisados, la infiltración del DAS fue diseñada cinco días antes del bombardeo, lo que descarta que la operación de inteligencia hubiera intervenido los computadores tras su incautación.
Un peritaje técnico de Interpol concluyó que los archivos no fueron alterados desde que quedaron en manos de las autoridades colombianas.
La Corte Suprema excluyó los archivos como prueba judicial en Colombia debido a irregularidades en la cadena de custodia por haberse obtenido en territorio extranjero. Sin embargo, la decisión no cuestionó la autenticidad del contenido.
Los mismos documentos fueron utilizados posteriormente en procesos judiciales en Estados Unidos, incluyendo acusaciones contra el mandatario venezolano Nicolás Maduro.
Cepeda ha sostenido que el documento fue producto de un montaje y que se trata de un intento de judicialización en su contra. Según su versión:
Los documentos analizados indican que:
La discusión, casi dos décadas después, sigue girando en torno a la interpretación política del contenido y no a su autenticidad técnica.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el uso político de archivos de inteligencia, la responsabilidad histórica de actores políticos en movilizaciones sociales y los límites entre la evidencia judicial y la controversia pública.
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