
Dos mansiones ubicadas en el exclusivo sector de Malabar, cada una avaluada en cerca de $10.000 millones, fueron recuperadas por las autoridades dentro de un proceso de extinción de dominio contra bienes asociados al narcotráfico.
Las propiedades aparecen mencionadas en el expediente contra los hermanos Pablo Felipe Prada Moriones y Santiago Prada Moriones, capturados en Ibiza en octubre de 2025 por presunto lavado de activos para el Clan del Golfo.
Las mansiones estaban ocupadas por la esposa y la cuñada de uno de los señalados capos, quienes habían presentado acciones de tutela para impedir que las viviendas fueran entregadas a la Sociedad de Activos Especiales (SAE).
Sin embargo, la Sala de Decisión Especializada en Extinción de Dominio del Tribunal Superior de Medellín declaró improcedente la tutela, argumentando que las propiedades habrían sido utilizadas para lavado de activos.
El tribunal también señaló que las solicitantes contaban con otros mecanismos legales para controvertir las medidas adoptadas dentro del proceso.
De acuerdo con el expediente judicial, las autoridades ordenaron la incautación y embargo de bienes por cerca de $70.000 millones, presuntamente vinculados a operaciones de lavado de dinero.
Tras conocerse el fallo, la SAE, bajo la dirección de Amelia Pérez, procedió a realizar el desalojo y ocupación material de los inmuebles el 17 de marzo.
Mientras tanto, la Fiscalía General de la Nación continúa rastreando posibles propiedades adicionales relacionadas con la red criminal.
Los abogados de las mujeres desalojadas no descartan apelar la decisión judicial.
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