

El fútbol colombiano sigue envuelto en un escándalo de apuestas que afecta a varios clubes de la primera y segunda división. Boyacá Chicó Fútbol Club es el último equipo en verse salpicado por este fenómeno, luego de que el club emitiera un comunicado anunciando que está llevando a cabo una investigación interna por presuntas apuestas en contra del equipo, realizadas por algunos de sus propios jugadores. Aunque el club no ha revelado detalles específicos ni nombres de los involucrados, sí confirmó que los casos están siendo analizados para determinar su veracidad.
En el comunicado, el Boyacá Chicó señaló que están «realizando el estudio de presuntas apuestas en contra del Club, por parte de unos jugadores pertenecientes a la plantilla profesional del equipo». Además, se dejó claro que la institución rechaza cualquier comportamiento que viole los principios y la ética del club, así como los contratos de trabajo y el reglamento interno de los jugadores.
El comunicado también indicó que, una vez se evalúen las pruebas, se tomarán las medidas disciplinarias correspondientes, que podrían incluir la cancelación de contratos de los jugadores involucrados. Esta situación ha puesto bajo sospecha algunos de los recientes resultados abultados y sorprendentes en contra del Boyacá Chicó, lo que ha encendido las alarmas en el fútbol colombiano.
Este escándalo se suma a los recientes casos de otros clubes, como Patriotas de Boyacá, Unión Magdalena, Jaguares de Córdoba y Envigado, que también han sido vinculados a investigaciones sobre apuestas y amaños en el fútbol profesional. Aunque los casos varían, hay una creciente preocupación sobre la integridad de los resultados en el fútbol colombiano, que parece verse afectado por la intervención de apuestas ilegales o ilegales en los partidos.
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