

La batalla por la presidencia de la Cámara de Representantes entra en su recta final en medio de tensiones, traiciones y maniobras de alto calibre político. Entre los protagonistas del pulso está Julián López Tenorio, representante del Valle del Cauca, quien pasó de ser una ficha del Partido de la U a convertirse (para muchos) en un caballo de Troya del Gobierno nacional.
López, quien surgió políticamente bajo el ala de Dilian Francisca Toro, actual gobernadora del Valle y líder de su partido, la traiciono a ella y a su colectividad, mostrando afinidad por la izquierda y a Petro. Según fuentes internas del Congreso, el representante confirmo una vez más su distanciamiento tras una reunión de más de cuatro horas con el presidente Gustavo Petro el pasado martes. Desde entonces, ha promovido su candidatura como “el ungido” del Ejecutivo.
La ruptura del acuerdo que le entregaba la presidencia a Cambio Radical abrió el abanico de aspirantes. Pero mientras figuras como Alejandro Ocampo (Pacto Histórico), Juan Carlos Wills y Alexander Quevedo (Partido Conservador) o Wilmer Carrillo (Partido de la U) se movían en busca de consensos, López Tenorio aceleró silenciosamente su ascenso.
Blu Radio reveló un chat que habría sido enviado por su entorno a varios congresistas, donde se detallan presuntas gestiones del ministro del Interior, Armando Benedetti, para facilitar apoyos y desarticular las aspiraciones de sus rivales. En el mensaje, se habla abiertamente de cómo el Gobierno habría influido en la bancada del Pacto Histórico para desmontar a Alejandro Ocampo y garantizar la victoria de López.
Ocampo, miembro del Pacto Histórico ya ha salido a hablar a varios medios y ha calificado estas «Jugadas» como una puñalada por la espalda de parte de quienes conforman el partido.
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