

Alfredo Saade, exjefe de Despacho del presidente Gustavo Petro y una de las figuras más polémicas del petrismo, fue confirmado como nuevo embajador de Colombia en Brasil. La designación quedó oficializada este jueves tras la publicación de su hoja de vida en la plataforma de Presidencia y la confirmación de que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva otorgó el beneplácito.
Su llegada a la embajada se produce después de meses de ires y venires. En agosto ya se había anticipado su nombre, pero el proceso se detuvo luego de que el Gobierno brasileño expresara inconformidad por la publicación prematura de su hoja de vida sin que Colombia hubiera solicitado el beneplácito, un requisito diplomático obligatorio.
La Cancillería habría recibido en ese momento una comunicación informal desde Brasil señalando que no se concedería la aprobación, lo que congeló temporalmente la designación.
El trámite se aceleró nuevamente en semanas recientes, en medio de versiones que apuntaban a un intento del Gobierno colombiano por evitar efectos administrativos derivados de una suspensión provisional que la Procuraduría evaluaba contra Saade.
Durante su paso por la Casa de Nariño, Saade enfrentó múltiples cuestionamientos. Funcionarios de la Presidencia denunciaron presunto maltrato laboral y comportamientos abusivos en su gestión como jefe de Despacho.
Adicionalmente, su actividad en redes sociales lo convirtió en una figura de radicalismo dentro del petrismo. Desde su cuenta en X hizo publicaciones en las que sugirió medidas propias de regímenes autoritarios, como cerrar medios de comunicación, bloquear temporalmente la red social X y cerrar el Congreso de la República.
Estas posturas generaron rechazo en amplios sectores políticos y encendieron alertas sobre su papel dentro del Gobierno.
Pese a los antecedentes, el presidente Gustavo Petro ratificó su confianza en Saade para dirigir la Embajada en Brasil, una de las más estratégicas para Colombia en Sudamérica por su relevancia comercial, ambiental y política.
Su principal tarea será fortalecer la agenda bilateral entre Bogotá y Brasilia, en temas que van desde cooperación amazónica hasta integración regional.
Con su designación, el Gobierno cierra uno de los episodios diplomáticos más tensos de los últimos meses y abre una nueva etapa en la relación con Brasil.
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