

El presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos, José Félix Lafaurie, lanzó una fuerte crítica contra sectores que, según afirmó, buscan deslegitimar y estigmatizar a los jóvenes que intentan emprender en el campo colombiano.
En una columna de opinión, Lafaurie calificó como “mala fe” los señalamientos que presentan a estos emprendedores como privilegiados, desconociendo —dijo— las condiciones reales que enfrentan quienes apuestan por el sector rural: endeudamiento, riesgos financieros, inseguridad y una limitada presencia del Estado.
El dirigente gremial recordó que históricamente el emprendimiento agropecuario ha implicado asumir grandes riesgos económicos. Como ejemplo, relató su propia experiencia en 1978, cuando incursionó en el cultivo de algodón con respaldo familiar, enfrentando pérdidas y dificultades propias del negocio rural.
Lafaurie cuestionó que el debate público reduzca el emprendimiento en el campo a una discusión ideológica, sin reconocer que el agro requiere inversión, confianza y relevo generacional para sostenerse. En su concepto, este tipo de narrativas no solo afectan a personas específicas, sino que terminan desincentivando la producción agropecuaria en un país que enfrenta retos estructurales en materia de seguridad alimentaria.
La columna se suma a la creciente confrontación entre los gremios del agro y sectores políticos que promueven una lectura crítica sobre la herencia económica y la propiedad rural. Para Lafaurie, insistir en estos discursos profundiza la polarización y agrava la crisis estructural del campo colombiano, en lugar de aportar soluciones que fortalezcan su desarrollo.
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