

El exmandatario alertó sobre un posible choque institucional y defendió la independencia del banco central en Colombia.
El expresidente César Gaviria encendió el debate político y económico en el país tras advertir que el presidente Gustavo Petro podría incurrir en un delito si avanza en acciones que desconozcan la autonomía del Banco de la República.
La declaración se produce en medio del creciente choque entre el Gobierno Nacional y la Junta Directiva del Emisor, tras la salida del ministro de Hacienda, Germán Ávila, de una sesión clave en la que se aprobó un incremento en las tasas de interés.
Según Gaviria, el conflicto ya no es solo técnico, sino institucional, pues pone en juego principios establecidos en la Constitución de 1991, que garantizan la independencia del Banco en materia monetaria.
“El presidente no puede reemplazar las decisiones del Banco con apoyos políticos. Eso no está por encima de la Constitución”, afirmó.
El exmandatario también cuestionó la posibilidad de que el Gobierno impulse cambios constitucionales que modifiquen el rol del banco central.
Expertos advierten que este enfrentamiento podría afectar la confianza de los mercados internacionales, en un momento clave para la economía colombiana.
Más de 300 economistas, exministros y académicos han firmado cartas defendiendo la independencia del Banco, mientras sectores cercanos al Gobierno cuestionan sus decisiones.
La preocupación principal gira en torno a la posibilidad de que decisiones técnicas, como el manejo de tasas de interés, se vean influenciadas por intereses políticos de corto plazo.
Otro punto crítico es la eventual ausencia del ministro de Hacienda en la Junta Directiva. Gaviria advirtió que su participación es obligatoria y clave para el funcionamiento del organismo.
Una ausencia prolongada podría generar una parálisis institucional no prevista en la normativa vigente.
El episodio revive un debate histórico en Colombia: la necesidad de mantener separada la política del manejo económico.
Para varios analistas, lo que está en juego no es solo una diferencia de criterio, sino la estabilidad institucional del país.
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