

El primer vuelo de expulsión trasladó a 40 migrantes hacia Colombia, Bolivia y Ecuador como parte del nuevo plan migratorio del Ejecutivo chileno.
El gobierno de José Antonio Kast puso en marcha su estrategia de endurecimiento migratorio con el primer vuelo de expulsión realizado desde el norte de Chile hacia Colombia, Bolivia y Ecuador. En total fueron trasladadas 40 personas, de las cuales 19 eran ciudadanos colombianos.
De acuerdo con autoridades chilenas, entre los expulsados había personas con órdenes judiciales por delitos y otros casos correspondientes a expulsiones administrativas por ingreso o permanencia irregular en el país.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, aseguró que el Ejecutivo intensificará estos procedimientos y que, además de vuelos, también se contemplan salidas por vía terrestre. Sin embargo, no precisó la frecuencia por razones de seguridad.
La política migratoria fue una de las principales banderas de campaña de Kast, quien asumió la presidencia en marzo con promesas de “mano dura” frente a la migración irregular y medidas de mayor control fronterizo.
En Colombia, las autoridades indicaron que los retornados no serán detenidos automáticamente, excepto en casos donde existan procesos judiciales pendientes o antecedentes penales vigentes.
El episodio genera atención regional por sus implicaciones diplomáticas, humanitarias y de seguridad en medio del creciente debate migratorio en América Latina.
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