

Sectores políticos cuestionan una coalición opositora, mientras otros destacan indicadores económicos y sociales alcanzados en la región.
La reciente conformación de una denominada “alianza anti-dilianista” en el Valle del Cauca abrió un nuevo capítulo en el escenario político regional. Mientras sus impulsores aseguran representar una alternativa de cara a los próximos debates electorales, distintos sectores han cuestionado que la estrategia estaría basada más en la confrontación política que en propuestas concretas para el departamento.
La discusión coincide con la difusión de resultados de gestión de la administración liderada por Dilian Francisca Toro, en los que se destacan avances sociales y económicos.
Entre los principales indicadores reportados aparecen más de 400.000 personas que habrían salido de la pobreza, una reducción del 60,5 % en pobreza multidimensional, crecimiento económico del 3,1 %, desempleo del 8,1 % y ubicación del Valle entre los cinco departamentos más competitivos del país.
También se resaltan logros en transparencia, con 97 % en índices de medición, más de 17.000 atenciones en salud especializada en los territorios, inversiones en seguridad con tecnología y el impulso a proyectos estratégicos como el Tren de Cercanías.
En medio de la polarización nacional, voces regionales insisten en que el futuro político del Valle del Cauca debe centrarse en propuestas, resultados y soluciones para los ciudadanos, más allá de disputas personales o campañas de desprestigio.
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