

La marca de ropa interior Lili Pink, operada por Fast Moda S.A.S., emitió un pronunciamiento oficial en el que rechazó las acusaciones que la vinculan con delitos de lavado de activos y contrabando, tras los recientes operativos adelantados por la Fiscalía General de la Nación.
En el comunicado, la compañía aseguró que no existe ninguna decisión judicial en firme que determine responsabilidad sobre los hechos investigados, y enfatizó que los procesos se encuentran en etapa preliminar.
El caso tomó relevancia luego de que las autoridades revelaran un presunto esquema de lavado de activos que superaría los $730.000 millones, además de posibles irregularidades relacionadas con contrabando.
Sin embargo, la defensa de la empresa, encabezada por el abogado Iván Cancino, insistió en que estos señalamientos corresponden a hipótesis en investigación y no a conclusiones definitivas.
“Los hechos mencionados corresponden a una controversia jurídica en curso y no a decisiones judiciales”, indicó la firma en su pronunciamiento.
La compañía también defendió la legalidad de su modelo de negocio, asegurando que todas sus importaciones cuentan con los soportes legales y el pago de aranceles conforme a la normativa colombiana.
Asimismo, indicó que las actuaciones administrativas están siendo controvertidas ante las autoridades competentes, en ejercicio del derecho a la defensa.
En medio de la controversia, Lili Pink destacó su trayectoria de más de 20 años en el mercado y su impacto en la generación de empleo, con más de 3.000 puestos de trabajo directos.
Finalmente, su equipo jurídico reiteró el llamado a respetar la presunción de inocencia y el debido proceso, mientras avanzan las investigaciones.
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