

La selección de Francia iniciará este martes su participación en la Copa Mundial de la FIFA 2026 enfrentando a Senegal, en un compromiso que marcará el comienzo de una nueva ilusión para una de las grandes potencias del fútbol mundial.
El conjunto dirigido por Didier Deschamps llega a la cita orbital con un dato que refleja su enorme potencial: posee la plantilla más valiosa de todo el campeonato, con una valoración cercana a los 1.740 millones de dólares.
La selección francesa combina experiencia, juventud y una amplia cantidad de figuras que militan en los principales clubes del mundo. Encabezada por Kylian Mbappé, actual referente ofensivo del equipo, Francia presenta una de las nóminas más completas de la competencia.
Junto al delantero del Real Madrid aparecen nombres como Ousmane Dembélé, reciente Balón de Oro y figura del Paris Saint-Germain, además de jóvenes talentos como Michael Olise, Désiré Doué y Rayan Cherki, quienes han tenido una destacada temporada en el fútbol europeo.
El poder ofensivo francés se complementa con jugadores como Marcus Thuram, Bradley Barcola y Jean-Philippe Mateta, ofreciendo múltiples alternativas para afrontar diferentes escenarios de juego.
No obstante, una de las principales preocupaciones para el cuerpo técnico se encuentra en la zona defensiva. Francia no logra terminar un partido sin recibir anotaciones desde noviembre, situación que ha generado interrogantes sobre la solidez del equipo en momentos decisivos.
Ante este panorama, el trabajo de futbolistas como Aurélien Tchouaméni, Adrien Rabiot, N’Golo Kanté, Warren Zaïre-Emery y Manu Koné será fundamental para darle equilibrio al equipo y fortalecer la recuperación en la mitad del campo.
La selección gala buscará comenzar con pie derecho frente a Senegal y confirmar en la cancha el favoritismo que le otorgan especialistas y casas de apuestas para luchar nuevamente por el título mundial.
Todos los derechos reservados El opinometro del valle