

La Organización de las Naciones Unidas incluyó a las fuerzas de seguridad de Israel y Rusia en su informe anual sobre violencia sexual relacionada con conflictos armados, una decisión que ha generado fuertes reacciones internacionales.
El documento, elaborado bajo la supervisión del secretario general de la ONU, António Guterres, recoge denuncias relacionadas con presuntas torturas, abusos sexuales, violaciones y otros actos de violencia contra personas detenidas en territorios palestinos ocupados y zonas afectadas por la guerra en Ucrania.
Según el informe, Naciones Unidas continuó documentando incidentes de violencia sexual pese a las advertencias emitidas previamente a ambos países sobre el riesgo de ser incluidos en esta lista.
En el caso de Israel, la ONU aseguró haber verificado varios casos de violencia sexual ocurridos entre 2023 y 2025 contra hombres, mujeres y menores de edad detenidos en Gaza y Cisjordania.
Las denuncias incluyen presuntas agresiones sexuales, desnudez forzada, violencia física contra los genitales y otros tratos degradantes.
El organismo internacional señaló como presuntos responsables a integrantes del ejército israelí, fuerzas de seguridad y personal penitenciario.
Por su parte, en relación con Rusia, el informe menciona denuncias de violencia sexual cometidas en territorios ocupados de Ucrania y contra prisioneros de guerra, incluyendo casos documentados por organismos internacionales de derechos humanos.
La ONU reportó más de 300 casos de violencia sexual relacionados con el conflicto, entre ellos denuncias de violación, tortura y otros abusos.
La decisión fue rechazada por Israel. El embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, calificó la medida como “vergonzosa y absurda” y anunció un congelamiento de relaciones con la oficina de António Guterres hasta el final de su mandato.
El informe será presentado próximamente ante los miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
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